Mundo ficciónIniciar sesiónElena permanecía a un lado, con el rostro retorcido por una mezcla de furia y celos.
Un inútil lisiado como Michael...
¿Qué derecho tenía él?
Sus ojos se enrojecieron por la envidia.
—¿Dices que soy derrochadora? —La voz de Leticia se volvió cortante—. ¿Sabes siquiera quién fue golpeado hasta quedar en este estado sin que nadie se molestara en averiguar la verdad? ¿Y qui&







