Mundo ficciónIniciar sesiónLa mirada del director descendió lentamente hasta la mano de Elena, que todavía sujetaba su brazo.
Una sonrisa viscosa y desagradable apareció en su rostro.
—Elena… sabes que siempre he tenido debilidad por ti. —Su voz se volvió más baja—. Si estás dispuesta a… cooperar… puedo arreglar esto.
Mientras hablaba, sus dedos se deslizaron sobre los de ella.
El asco la golpe&oacut







