Cap. 54: Perdón
Con la espalda apoyada en la pared de papel tapiz azul, Víctor vigila la puerta de Elizabeth de la misma manera que un halcón no quitaría la mirada de su presa. Luego de haberse asegurado con el servicio domestico de que nadie había salido de Palazzo del Paradiso, y de ver que ella no estaba en ninguno de los sitios de la planta inferior, decidió montar guardia allí.
Está muy consciente de que las cosas entre ellos estuvieron muy lejos de llegar a su mejor resultado la noche anterior, así que s