Cap. 28: Regreso
Al contemplar la entrada de la mansión una vez más, a pesar de que estaba convencida de que ya nunca más regresaría a ese lugar, Elizabeth suelta un pequeño suspiro. No puede evitar preguntarse de qué manera resultarán las cosas en esta ocasión, o incluso si Ana dejara de pasarle factura por los muchos maltratos que ella le propinó cuando era solo una niña.
—De vuelta en casa, esa sensación que a uno lo inunda al regresar a su casa puede contarse entre las más acogedoras que uno puede llegar a