Mundo ficciónIniciar sesiónCon paños húmedos del compartimiento del auto, nos limpiamos al no tener baño donde podamos asearnos. Es cuando me alejo de él, que el reducido espacio del auto, hace que nos golpeemos y nos burlemos por los pequeños golpes.
También, nos burlamos de nuestra ropa. Al parecer, en las ansias de ser uno solo, no medimos cuan sucia y arrugada quedaría nuestra ropa. Por ende, nos veíamos terribles.— No sé en dónde está mi asistente con ropa impecable al igual que su peinado. — se burla Danel






