Mundo ficciónIniciar sesiónLas dudas sobre mi matrimonio, se disipan al punto que no dejan un solo rastro de esta. Por lo que, sin importarme donde me encuentro, profundizo el beso, donde la comida que tanto nos gusta, deja de ser relevante.
Por ello, entre los dos, tropezando, dejamos la comida a un lado, mientras yo me subo sobre las piernas del hombre que me hacía inmensamente feliz solo con unas pocas palabras. Así de poderoso es mi esposo en mis emociones.— Si continuas así&he






