Mundo de ficçãoIniciar sessãoAl día siguiente
Con todas las cosas que son mías, salgo de la casa, llevando a mis bebés en las sillas para autos que llevan los chicos que durante estos meses, me habían cuidado. Los hombres que solo se preocupaban por saber mi historia, se habían encariñado tanto con los bebés, que lloraban un poco al despedirse de los bebés. — Si que me van a hacer falta, niños. — dice cada uno de ellos, acariciando






