Mundo de ficçãoIniciar sessãoMi mejilla palpita por el fuerte golpe y mi vista se nubla de rojo. Yo no lo pienso, si no que, actúo. Con enojo, tomo el sartén con cebolla y tomate picado y se lo coloco en la mejilla con tanta fuerza, que el sonido hace que corran hacia aquí.
— Conoce tu lugar, perra sufrida y aprende a respetarme o te lo enseñaré a golpes. — digo con enojo.— ¿Tú vas a enseñarme algo a mí? — pregunta Flavia co






