Mundo ficciónIniciar sesiónHoras después
Cuando ya comenzamos a descender, es que me despierto. A diferencia del viaje de ida, este tardó ocho horas. Por lo que, fue la mayoría de ese tiempo el que me lo pasé durmiendo.Por ello, cuando finalmente aterrizamos, aunque mi espalda duele por no dormir en la posición adecuada, no me siento cansada. Por ende, apenas bajo, comienza a dar órdenes de en dónde deben colocar cada cosa y que lógicamente tienen todo






