La pregunta del doctor quedó suspendida en la habitación. Chloe lo miró, sus dedos apretándose alrededor de la correa de su bolso.
—Me hice uno... hace algunas semanas —respondió en voz baja—. En un hospital.
El doctor asintió. —Ya veo. —su expresión se mantuvo pensativa mientras volvía a mirar el expediente frente a él—. ¿La internaron ahí?
—Sí. Por un dolor abdominal severo.
Él volvió a asentir levemente. —¿Y le explicaron sus hallazgos?
Chloe tragó saliva. —Me dijeron... —su voz se quebró un