—Nos han invitado a cenar a la mansión de la familia Grey —dijo Evelyn con entusiasmo mientras informaba a su esposo y a su hija. Había una emoción evidente en su voz, de esas que siempre aparecían cuando se trataba de la familia Grey.
—¿Solo a nosotros? —preguntó Amelia, deteniéndose justo cuando estaba a punto de masticar un trozo de fruta. Bajó lentamente la mano y prestó toda su atención a lo que decía su madre.
—Estoy segura de que no invitaron a Chloe —añadió con una sonrisa burlona.
—En