La cordialidad que Marcos y Samantha sintieron en ese desayuno solo duró algo más de un día. Volvieron a lanzarse los platos y cuchillos en la primera junta que asistieron juntos.
—Está mal, Marcos. ¿Cómo rayos quieres que te lo explique? Joder, pareces lelo. Llevan un año teniendo pérdidas porque el balance tiene un error. Pequeño, pero error al fin y al cabo.
—Esos documentos han sido revisados un centenar de veces por un comité de expertos. ¿No me vengas a decir que en cuestión de horas tú re