CAPÍTULO 154
Se giró bruscamente. Camilla estaba a unos metros de distancia, con el abrigo bien envuelto, con ojeras bajo los ojos. Parecía que no había dormido en una semana.
"¿Qué quieres?" Su voz era aguda, protectora.
"Para hablar. Solo cinco minutos. Por favor".
Examinó la calle, vacía, tranquila. "Habla aquí. Donde pueda verte".
Ella asintió, acercándose pero manteniendo una distancia segura. "Sé que no tengo derecho a pedir tu confianza. Sé que he hecho cosas terribles. Pero he terminado