Mundo ficciónIniciar sesiónLuego de nuestra estupenda cita, en la mañana siguiente Ryan y yo tuvimos que dejar el restaurante muy temprano, para nuestra fortuna no nos topamos con ningún personal ya que el único quien estaba presente a esa hora era el guardia de seguridad. Agradecía en mi interior ya que no tenía ganas de ver caras desconocidas mirándome de una forma acusatoria sabiendo lo que hicimos. Eso no quiere decir que no lo haya disfrutado, porque sí. Pero no soy







