Despierto la mañana siguiente y al girar mi cabeza veo una flor reposando en la almohada, afortunadamente esta al lado de mi "brazo bueno", la tomo y la paso por mis mejillas, hago lo mismo con los peluches de felpa y con cualquier tela tipo microfibra de peluche, se siente muy rico, es la única forma que puedo describirlo ¡RICO!.
Faltan solo dos días para quitarme el yeso del brazo y como un mes más para el yeso de la pierna.
Por un lado me calma por otro siento ansiedad, que pasará commigo ah