Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl día era soleado y el calor endemoniado.
Mientras se alistaba miró por la ventana del edificio como los soldados ayudaban a las labores de reconstrucción y ordenamiento, quitando escombros y habilitando de a poco partes de la base. Muchos servían de voluntarios para atender a los heridos que aún se recuperaban, otros más continuaban en el trabajo encargado por Ivan y por ella misma.
<<Debí de quedarme en Quito. Ahí







