Mauricio jugaba con su hijo en la cama de Danphe, aquel bebé dulce y tierno no dejaba de verlo, no reía ni lloraba, solo lo veía como preguntándose quién era ese rostro nuevo que nunca antes había visto. Ella por su lado se mantenía sentada en el sofá mirándolos a ellos, estaba feliz porque tenía a los dos seres más importantes de su vida con ella, aunque sabía que esto seria por poco tiempo, porque Mauricio volvería a su hogar y ellos estarían solos nuevamente.
—Háblame más sobre él — se sentí