Mundo ficciónIniciar sesiónPov Cler
Está demás decir la calentura que invadía mi cuerpo en este momento, ¡Moría por llegar a la casa de Isa y que me hiciera suya a! Isa me miraba con sus ojos dilatados de arriba hacia abajo, y yo mordía mi labio inferior, solté un suspiro pesado y abrí la ventana del auto para que me diera un poco de aire y distraerme de los pensamientos que estaba teniendo en este momento.
Isa dejo a Santi en l







