18 de enero 1916
Las cosas han vuelto poco a poco a la normalidad en Iquique. Después de la manifestación en el almuerzo para el presidente, Manuel terminó encarcelado e incomunicado por dos días, hasta que, gracias a una buena jugada de Juan y mía; pues yo le pedí a mi amigo Vicente que enviara un telegrama haciéndose pasar por el supuesto padre de Manuel, Don Diego de Asturias, quien solicitaba, de inmediato, la liberación de su hijo heredero, quien se las daba de anarquista, pero era un verd