Mundo ficciónIniciar sesiónLa mera idea de que otro hombre la tocara los corroía a ambos, pero ninguno se movió.
No más palabras.
Solo placer y tormento compartidos mientras se corrían el uno por el otro.
Ella se durmió debajo de él a mitad del orgasmo.
—Tan jodidamente confiada. ¿No has prestado atención a papi estos últimos tres años? ¿Cómo te at







