Mundo ficciónIniciar sesión«Oh, Papi, no puedo creer que esto esté pasando», murmuró Jessica, su voz temblando mientras sentía su familiar y abrumadora calidez envolviéndola completamente.
Parpadeó a través de la neblina de lágrimas, su cuerpo moviéndose por puro instinto, subiendo y bajando en un ritmo que se sentía tanto ajeno como dolorosamente conocido.
Las manos de Christopher agarraron sus caderas







