no pronuncio ninguna palabra, Ali aguardo pacientemente hasta que Elizabeth le indicara a donde ir, finalmente rompió él silencia y dijo:
—Llévame al cementerio Ali.
—Enseguida Señora. Ali puso el auto en marcha, camino al cementerio, pasaron por la playa donde había estado con Farid el día que murió, sabía que tenía que dejarlo ir como decía Mohamed, pero era tan difícil, estaba tan aferrada a él que era casi imposible no pensar en Farid por un segundo.
—Sra. Ya llegamos, ¿quiere que la acomp