Mundo ficciónIniciar sesiónCAPÍTULO 54. Pruebas en el infierno
Aquella sonrisa complacida de Lorraine mientras lo guiaba era toda la respuesta que el italiano necesitaba. Subieron por unas escaleras anchas y privadas hacia el tercer piso, y entraron a un salón en el que se extendía una larga pasarela. El lugar estaba decorado con columnas doradas y cortinas de terciopelo oscuro, y la iluminación tenue creaba un efecto teatral.
Renzo se mantenía sereno, sin dejar entrever







