Mundo ficciónIniciar sesiónLUCA MAGNANI
—¿Tú qué crees? —respondió Berenice con rencor y se sacudió mis manos de sus hombros, pero de nueva cuenta casi cae y tuve que volverla a sujetar—. ¡No me toques! ¡Te odio!
—¡¿A mí?! —pregunté molesto y con una sonrisa que se transformó en bufido.







