Mundo ficciónIniciar sesiónJIMENA RANGEL
—Tendrás que hacerlo, porque es mi hijo. La única manera en la que me detendrás es que lo abortes y dudo que quieras hacerlo. ¿Quieres mis riñones? ¿Quieres asegurarte de que por cualquier emergencia estaré ahí para él? Bien… negociemos. —Bennet intentó recuperar su fortaleza, la que siempre lucía frente a todos—. Te dar&ea







