ELIOT MAGNANI
Escuché atento a Finn. El sargento Esposito estaba muerto, lo cual era un alivio, ese hombre era un cáncer dentro de la policía, pero Donna había sido secuestrada pese a la seguridad que se le puso.
—En cuánto ella fue escoltada fuera de la celda, dejó de ser mi problema —dijo Piero con la mirada clavada en la mesa mientras pegaba con el dedo. Parecía ansioso y cabizbajo. No lo conocía, pero sabía que algo lo torturaba.
—Lo sé… Hiciste el trabajo para el que te pagamos, cuidar d