LUCA MAGNANI
—Eliot, espera… —susurré estirando mi brazo para alcanzarlo, pero él ya se había alejado con paso rápido de nosotros. Por un breve momento compartí una mirada rota con Cristine, quien agachó la cabeza.
—No tiene ganas de saber nada de mí —dijo en un susurro mientras Zafrina la consolaba.
—Así es mejor, verás que encontrarás a alguien que si te valore —agregó esa mujer que comenzaba a molestarme.
—Cristine, él sigue amándote —intervine furioso, sentía que Zafrina estaba abusando s