SLOANE D’MARCO
—No te preocupes, cuando estés completamente bien, tu trabajo te estará esperando. De momento meteré tus vacaciones y no podrás venir, ¿entendido? —dijo Jonathan y aunque no le agradó del todo a Carla, aceptó porque sabía que no tenía opción.
Volteó hacia mí y llorando aún más profusamente, se acercó con paso tembloroso haciendo que mi cuerpo se tensara, pensando que quería soltarme algún golpe, pero en vez de eso me abrazó con fuerza.
—Gracias doctora D’Marco —susurró en mi oí