LUCA MAGNANI
Seguí en completo silencio a Berenice por el interior de su edificio, podía notar su nerviosismo y al mismo tiempo su deseo. Prácticamente era la primera vez que lo haríamos con plena consciencia e intención. En el elevador me acerqué lento hacia ella, haciendo que sus mejillas se sonrojaran y su espalda se recargada contra la pared. Se veía tan hermosa e inocente. La ferocidad que había conocido antes no estaba.
—No haré nada que tú no quieras —dije queriendo reconfortarla y la b