PUNTO DE VISTA DE SABINE
El gran salón de baile del Hotel Fairmont brillaba como una trampa tendida solo para mí, con candelabros que dejaban caer luz sobre vestidos de seda y egos enfundados en esmoquin, cada destello recordándome que yo, Sabine, la ex del novio, la villana de esta historia, no debería haber venido.
Pero el orgullo es una droga muy potente. Lo llevaba puesto como mi perfume favorito, dejando que se impregnara en mi piel junto al aroma de las rosas y el champán caro.
Este vesti