CAPÍTULO 2: EYACULACIÓN FEMENINA EN EL ESCENARIO
PUNTO DE VISTA DE CLARA
Lo hice. Saqué la lengua rápidamente para lamer la hendidura. El sabor a sal y almizcle explotó en mi paladar. Gemí. Me aferré a sus muslos para mantener el equilibrio.
Me llevé la cabeza a la boca y ahuequé las mejillas. Pasé la lengua por la coronilla como la zorra desesperada que siempre había fingido no ser.
Su gemido me recorrió el cuerpo. Sus caderas se contrajeron mientras lo penetraba más profundamente. Mi garganta