Mundo ficciónIniciar sesiónDiez minutos después, Martín la volvió a tomar, recorrió su cuerpo con sus manos embebiéndose de cada parte de ella, Dara le tomó de las manos y comenzó retraídamente a recorrer su cuerpo, lo hacía temerosa hasta que mirándolo a su rostro con un poco de duda le dijo —Enséñame a como tocarte, a darte placer, por favor.
Su mirada era tan limpia, tan auténtica, le inspiró ternura, ella era suya







