—Te debo una cosa y no lo recuerdas —murmuré y él inclinó la cabeza para mirarme.
—Déjame adivinar, ¿es el cuadro que me prometiste? —preguntó y mi corazón tartamudeó. Él lo recuerda.
—Te acuerdas —susurré.
—Nunca olvidaré nada relacionado contigo, Ángel. Tú y todo lo relacionado contigo es precioso para mí —dijo con voz áspera y una sonrisa apareció en mis labios mientras apoyaba mis palmas en su pecho. Moviéndome ligeramente, puse mis labios sobre los suyos y lo besé suavemente.
"Lamento que