Punto de vista de Aiden
El rugido de la multitud todavía me retumbaba en los oídos cuando cerré de un portazo la puerta del vestuario. Tenía el labio partido y palpitante, la sangre mezclándose con el sudor que me corría por el cuello. Otra fea victoria contra los Toronto Thunder. Otra noche en la que había pasado la mitad del partido con ganas de matar a Kane jodido Rivera.
Lo odiaba. Odiaba la forma en que patinaba como si el hielo le perteneciera. Odiaba su sonrisa arrogante, los tatuajes qu