Julian y Chloe, hermanos con apenas un año de diferencia de edad, se miraron fijamente durante un instante que pareció interminable. Ambos esperaban una señal del otro para saber cómo reaccionar, cómo asimilar lo que acababa de suceder.
"Yo... yo no lo sabía", dijo Julian, sintiendo que tenía que romper el incómodo silencio de alguna manera.
La expresión de Chloe cambió de sorpresa a compasión. Se dio cuenta de que su hermano sentía culpa por su encuentro carnal. "Yo tampoco", dijo. "Pero tenem