Punto de vista de Ruth
Me había dicho a mí misma que este viaje era para volver a respirar, para alejarme del trabajo, de las rutinas, del nudo apretado en el que se había convertido mi vida. Así fue como Lilith me convenció de venir. Unas vacaciones. Sol, tranquilidad, libertad.
Se suponía que seríamos solo nosotras dos.
Luego mencionó a Mark, su novio.
Bien. Tercera en discordia.
Lilith y yo estábamos junto al coche, con el calor de la tarde envolviéndonos, cuando Mark apareció por fin, arras