Punto de vista de Fiona
No me sorprendió que en nuestro primer aniversario de bodas mi marido no estuviera en casa. Estaba en algún hotel, follando con mi mejor amiga.
La traidora de mierda me envió las fotos ella misma. Cada imagen se sentía como un cuchillo que se retorcía más profundo en mi pecho. Pero no era exactamente una novedad. Ya sabía de su aventura. Sabía que se veían mucho antes de que Jack y yo nos casáramos.
Aun así, dolía.
Todo el esfuerzo que había puesto para que Jack me amara