Capítulo 17. ¿Acaso usted está en venta?
- ¡Danos a tu mujer, la queremos a ella! – Augusto, se colocó delante de Valentina, la forma en que la miraban lo asqueaba. – Si no la entregas por las buenas, la tomaremos por las malas. Esto estaba mal, el parqueadero estaba quedando solo y estos imbéciles se estaban aprovechando de esta situación. Así que intentaron tomar por las malas a Valentina y los golpes de ellos hacia el Dr. No se hicieron esperar, Augusto se defendió y rápidamente abrió la puerta de su auto y le dijo que entrara, el