Y ahí estaba yo, parado frente a Kadul, él me miraba estupefacto, esos ojos azules reflejaban superioridad y ego, su estatura sobrepasaba a la mía, el hombre regordete más influyente en toda la ciudad estaba ahí y la pregunta era ¿Por qué?
-KADUL: ¡Gracias por salvar a mi hijo! Dijo acercándose a mi y tocando mi hombro mientras me miraba con aquellos frívolos ojos azules.
-MADY: ¡Espera! ¿Tu hijo? Preguntó confusa ella.
-KADUL: ¡Así es! Se limitó a responder para luego girar a ver a su hijo qu