Punto de vista de Elena
Ni siquiera sé cuándo empezó.
Un momento estaba hablando, intentando ordenar mis pensamientos, y al siguiente… lo estaba besando.
Al principio se sintió cálido. Suave. Como algo que había imaginado pero que nunca había experimentado así. Mis dedos se apretaron ligeramente contra su camisa, aferrándose sin querer.
Pero entonces el alcohol me golpeó de nuevo.
Un ardor lento se extendió por mi pecho, subiendo por mi garganta, haciendo que todo se sintiera… más pesado.