Capítulo 59: Una segunda oportunidad.
La niña murmuró algo incomprensible, su pequeño pecho subiendo y bajando con un ritmo lento y pacífico. Aquel sonido, aquel ritmo, parecía ser una canción de cuna para los miedos de Carter, haciendo que su corazón se tranquilizara.
A pesar de la oscuridad que de nuevo lo rodeaba, el hombre podía sentir a la niña con más intensidad que nunca, como si su vínculo fuera más fuerte.
—Xaria —suspiró, estirando una mano hasta encontrar aquellos diminutos dedos que antes habían rozado los suyos—. ¿Qui