SEBASTIAN
El punto rojo brillante en la pantalla de mi computadora portátil finalmente dejó de parpadear, fijándose en un conjunto preciso de coordenadas justo fuera del límite de la ciudad. Mi corazón dio un vuelco violento contra mis costillas mientras miraba el mapa satelital, que mostraba una propiedad privada enorme y apartada, escondida en lo profundo de pesados muros de piedra y puertas de seguridad. Durante tres días agonizantes, Troy había usado cada conexión corporativa y cortina de h