MARIO
Me paré frente al gran ventanal dentro de mi oficina privada mientras miraba las luces de la ciudad abajo, y la ira dentro de mi pecho continuaba creciendo con cada día que pasaba. Cuanto más sabía sobre la vida de Bárbara, más difícil se me hacía mantener la calma.
Durante años, no supe dónde estaba mi hija.
Durante años, busqué respuestas.
Durante años, me pregunté si estaba viva, a salvo o sufriendo en algún lugar del mundo.
Luego, cuando finalmente la encontré, supe que había pasado p