CAPÍTULO DOS: INJUSTICIA
Sintiendo ser él al que le habían dicho todas esas palabras crueles que solo podían ser pronunciadas por la boca de su padre, Yahir corrió detrás de la persona que no tenía mucho tiempo de haber salido de la sala de juntas, sintiéndose seguramente, humillado con esas palabras. El mejor que nadie sabía el pasado y cómo se había dado el nacimiento de su hijo, al final nadie era nadie para juzgar al otro y eso era algo que Yahir siempre había entendido, él era diferente,