CAPÍTULO DIEZ: CONTRAERÁS MATRIMONIO
—A lo que venimos, ¿no crees, abuelo? —dijo Yahir levantándose del lugar que estaba usando solo para dirigirse a la mesa central donde siempre había licor listo para ser servido.
—Yahir, por favor, ¿podrías ponerme atención?
—Te estoy poniendo atención, abuelo.
—Te pregunto una vez más, ¿qué estás dispuesto a hacer para seguir obteniendo todo lo que tienes ahora?
— ¿Qué más quieres que haga aparte de que he trabajado desde que tengo memoria?
—No digas, estup