-No puedo esperar a llegar a casa, lo siento- dice koll con voz ronca, baja su mano por mi espalda bajando el cierre y luego mis piernas hasta quitar el vestido, tomo su camisa y quitó su corbata y cada uno de sus botones, hasta llegar a su pantalón y quito su camisa y bajo por su pantalón, siento como rueda a un lado la tela que cubre mi parte íntima y toca dentro de mí, tengo que sujetarme del lugar en el que estoy sentada y morder mis labios para aguantar el grito que quiero dar, siento