Me quejo ya que el ácido del limón callo dentro de una pequeña herida que me hize mientras picaba las verduras para el arroz de camarón.
Lavo mi mano hasta que el ardor desaparezca, luego tomo un vaso y le echo la bebida a la nueva señora de la casa 😒 ODIO QUE OTRA MUJER ME MANDE HACER ALGO.
Listo ya me voy a dirigir a la habitación de los malditos enamorados.
Tocó la puerta de dos veces y lo primero que escucho es la voz ronca de Tayyar.
–¡Adelante!–Abro la puerta y actuó como si nada hubiera