–Si, sobre todo–pongo los ojos en blanco.
El tierno beso de tayyar sobre mi cuello hace que mi cuerpo estremezca.
–Voy a castigarte–Susurra mientras ríe.
–Está bien, te doy permiso–Le dije clavando mis labios contra los suyos.
Las manos de tayyar empiezan a recorrer por todo mi cuerpo, cada tocada hace que me excite más y más.
Me quite el suéter por encima de mi cuello y de inmediato mis medianos melones se destaparon a la luz, la manera en como tayyar los miró fue demasiado, esos ojos verdes l