Me despegó de sus labios pero el me toma de la nuca y me vuele a besar–dila, gracias–susurra encima de mis labios.
–De nada jefe–le respondo y el ruge.
–No me digas jefe–sonrio encima de sus suaves labios.
–Esta bien...mi cielo–le digo, el me deja un último beso y se separa de mi.
Ambos nos miramos como un par de enamorados o eso creo de mi parte, 🤭 La puerta es sonada de dos toques.
Los ojos de Tayyar se abrieron como platos y me dice.
–Ya llegó–se que la persona que va a pasar a través de es