En los siguientes días hablábamos poco y entre una cosa y la otra no nos vimos. Él fue un caballero y me dijo que quería hablar conmigo, pero cuando ambos tuviéramos tiempo y con la cabeza clara para hacerlo, quizás él pensaba que yo todavía no me había recuperado de mi malestar.
Solo me veía de forma triste y preocupado. Algunas veces me llamaba solo para saber como estaba, me mandaba mensajes sencillos.
—Ady … Solo estoy metido en algunas cosas… pero prometo que nos veremos pronto— me dice